RIESGO O VOLATILIDAD DE RECURSOS…
¿Y si el ladrón está
adentro?
Fuente: Ing. Gerson Pérez Cardoza*
http://www.seafood-today.com/ediciones/SF_4-6/22-25.pdf
- Algunas veces cuidamos todo el
entorno de la compañía para prevenir
cualquier elemento que ponga en riesgo
la estabilidad de la compañía, pero
¿qué pasa si el enemigo está dentro
de la organización?
- 23% de las PYMEs desaparecen a consecuencia
de los fraudes cometidos por sus
propios empleados
- Ningún mecanismo de control para evitar
el fraude funciona, si la empresa acepta
prácticas fraudulentas en cualquiera de
sus formas.
En el 2005, el Consejo de la Comunicación
Mexicana solicitó una investigación relacionada
con el fraude en la pequeña y mediana empresa nacional.
Los resultados arrojados son alarmantes: 63% de las PYMEs
(Pequeñas y medianas empresas) han sido víctimas por lo
menos de algún tipo de fraude, 37% de ellos
fueron descubiertos por casualidad y sólo un
18%, por mecanismos internos de control. Lo
que es verdaderamente grave, es que un 23% de
las PYMEs desaparecieron a consecuencia de los
fraudes cometidos por sus propios empleados.
¿Qué acciones son las necesarias para evitar
ser una víctima de un escenario similar?
El robo en la empresa es una práctica común
en la cultura empresarial; en algunos países más
enfatizada que en otros. La pequeña y mediana
empresa es un grupo vulnerable, debido a
factores como contratación poco cuidadosa,
supervisión relajada y controles administrativos,
contables y financieros limitados o nulos.
Por supuesto que el robo (y otras formas
de fraude) por parte de los empleados es una
práctica evitable y lo más efectivo es siempre la
prevención, que es más enriquecedora y menos
costosa que una investigación y persecución del
fraude ya hecho
Para el cuidado de los valores de su empresa
ninguna acción aislada es tan efectiva como
la integración de un conjunto coordinado de
acciones.
Estas son algunas medidas preventivas básicas
que pueden ayudarle a evitar esta terrible
pesadilla.
- Predique con el ejemplo.
Los diferentes tipos de fraude pertenecen al
grupo de conductas aberrantes a la que pertenece
la corrupción. Lamentablemente ésta parece
ser mejor aceptado cuando trabaja de nuestro
lado. Son muchas las empresas que de hecho
sostienen su actividad gracias a la práctica consistente
de la corrupción. Los gastos por corrupción
forman parte de un renglón invisible para
el fisco, pero muy real en un buen número de
ocasiones.
Corrupción y fraude son parientes cercanos,
si nos casamos con uno de ambos, el otro viene
normalmente incluido en el paquete. Es casi
imposible jugar a la doble moral con nuestros
empleados: en el momento en el que ellos se
enteren que sus patrones cometen consistentemente
un acto de corrupción, en cualquiera de
sus formas, aún y cuando sea “necesario” para
que el negocio sobreviva, el esquema de valores
de la empresa se derrumba.
Mantener la corrupción fuera de la empresa
es nadar contracorriente, pero es el único salvoconducto
que dará la solvencia para exigir integridad
absoluta en los empleados.
- Genere un ambiente de trabajo positivo y
participativo, fundamentado en el orden.
Un ambiente positivo de trabajo alienta a los colaboradores
a seguir las políticas y procedimientos
establecidos y a actuar en el mejor interés de la
empresa. Políticas laborales justas, descripciones
de puestos escritas, una estructura organizacional
clara, políticas y procedimientos que abarquen la
mayor cantidad posible de procesos y operaciones
de la empresa, líneas directas de comunicación
entre la dirección y los colaboradores
y el reconocimiento a la excelencia de
los empleados son todas prácticas
que ayudarán a reducir la propensión
al robo interno.
- Implemente controles internos
y ¡utilícelos!
Está comprobado que los controles
internos no anunciados a
los empleados tienen un efecto
muy reducido en la prevención
del robo y el fraude internos.
Gentilmente, debe hacérsele
saber a los empleados que están
siendo vigilados en su actuar y
que cualquier conducta que indique
fraude será completamente
investigada hasta sus últimas consecuencias.
Los empleados que perciben
que pueden ser sorprendidos en actividades
fraudulentas, tienen una tendencia mayor a evitar
ese tipo de conductas.
Siempre que implemente un mecanismo de
control, debe mantenerlo vivo, de lo contrario
sus empleados no sólo dejaran de tener miedo,
sino que perderán respeto a su capacidad de
mantener el control de las operaciones.
- Sea implacable con los infractores
Si detecta una actividad fraudulenta, no puede
limitarse a una llamada de atención, debe ser
directo e implacable. El que roba, por lo menos,
debe irse de la empresa, y preferentemente conducirse
una acción penal en su contra. Siempre
asegúrese de dar a conocer al resto de sus
empleados la razón por la que la persona fue
despedida, e indique que se seguirán acciones
legales adicionales. Si efectivamente lleva a cabo
acciones legales, délo a conocer también
- Desarrolle un proceso de contratación cuidadoso.
No son pocas las empresas que contratan a
personas cercanas al personal de la empresa sin
conocerlo ni investigarlo realmente. Hay quienes
aún consideran la investigación de referencias
como un lujo innecesario.


